Masacre en Titiribí: hermano de señalado cabecilla, entre las víctimas: todo apunta a ajuste de cuentas por tráfico de drogas

 Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ofreció recompensa por los responsables.


El Suroeste antioqueño es un territorio en disputa por parte de las bandas dedicadas al tráfico de drogas. Sus acciones criminales las han sufrido Andes, Ciudad Bolívar, Jardín, Jericó y ahora Titiribí.

En la mañana de este miércoles, 25 de febrero, fueron hallados tres cadáveres, justo al lado de una camioneta el sector La Sabaleta, a 30 minutos del casco urbano de Tititribí, sobre una de las vías que conduce a Medellín.

Hombres armados dispararon contra los tres hombres en una curva en momentos en que estos, en hechos que son materia de investigación, se bajaron del vehículo.

Según el comandante de la Policía Antioquia, coronel Luis Fernando Muñoz, estos hechos son atribuidos a delincuentes de la banda La Miel, que delinque principalmente en el municipio del Caldas y sus vecinos de Amagá, Angelópolis y Titiribí.


Una de las víctimas, según dijo la Policía de Antioquia a El Colombiano, era Nicolás Caro Ángel, de 24 años, hermano menor de Santiago Caro Ángel, alias Tony, presunto cabecilla de la banda San Pablo, ligada a La Terraza.

Tony está detenido en la cárcel La Paz, de Itagüí, por un proceso en el que está señalado de concierto para delinquir.

Otro de los asesinados fue identificado como Juan Stiven Zapata Guzmán, de 28 años, y la tercera persona estaba sin documentos.

También se refirió sobre lo sucedido José Lesmes, director operativo de la Secretaría de Seguridad de Antioquia.

Según El Colombiano, el funcionario explicó que “esto se trata de una venganza entre estos dos grupos organizados por el control de las rentas ilegales en esta parte del departamento”.

Estas tres personas, según versiones recogidas por el diario El Colombiano, habían llegado en la madrugada de ayer desde el nororiente de Medellín para participar en una reunión en una finca de la vereda Corcovado, de Titiribí, y allí llegaron exhibiendo armamento de largo alcance, aunque las autoridades investigan esto.

Según Indepaz, esta es la masacre número 21 cometida en 2026 en Colombia.

El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ofreció 100 millones de pesos de recompensa por los responsables.